La ministra Liliana Trelles Taboada, directora adjunta de la Academia Diplomática, sostuvo en la ceremonia organizada por San Marcos que el mejor tributo al historiador, jurista y excanciller es formar diplomáticos que unan el estudio riguroso del pasado con el compromiso por el interés nacional.
Lima, 28 de septiembre de 2026. – La Academia Diplomática del Perú Javier Pérez de Cuéllar (ADP) participó en el homenaje por el LXVI aniversario del fallecimiento del doctor Raúl Porras Barrenechea, ocurrido el 27 de septiembre de 1960. La ceremonia, organizada por el Instituto Raúl Porras Barrenechea (IRPB) de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), se realizó en el Salón Consistorial del Palacio Municipal de Miraflores. La ADP estuvo representada por su directora adjunta, la ministra Liliana Trelles Taboada.
La mesa de honor estuvo integrada por la rectora de la UNMSM, doctora Jerí Ramón Ruffner; el alcalde de Miraflores, doctor Carlos Canales Anchorena; el embajador Luis Mendívil-Canales, director ejecutivo del IRPB; y la ministra Trelles.
En su disertación, la directora adjunta presentó a Porras Barrenechea como un hombre «que hizo de la palabra un instrumento de servicio a la Patria». Recordó que su vocación se formó en las aulas de San Marcos, donde, según el testimonio de discípulos como Pablo Macera, sus clases se llenaban hasta desbordar los salones vecinos. «No enseñaba datos: enseñaba a pensar el Perú desde sus raíces», afirmó.
Conocer para representar
La ministra Trelles sostuvo que el legado más vigente de Porras para las nuevas generaciones de diplomáticos del Perú y de América Latina es «la certeza de que solo se defiende bien lo que realmente se conoce. Un diplomático que entiende la historia de su propio pueblo negocia con autoridad moral».
Añadió que Porras enseñó que «la diplomacia no es solo técnica de negociación, sino también narrativa: la capacidad de contar, ante otras naciones, quiénes somos y de dónde venimos, con precisión y sin complejos».
Frente al riesgo de reducir su figura a un símbolo, fue enfática: «El verdadero homenaje a Porras Barrenechea es formar diplomáticos jóvenes que, como él, unan el estudio riguroso del pasado con el compromiso activo por el interés nacional». Concluyó con un mensaje a los jóvenes diplomáticos: «la historia no es un adorno para los discursos, es el fundamento de toda política exterior seria».
Un historiador al servicio de la Cancillería
Nacido en Pisco el 23 de marzo de 1897, Porras Barrenechea ingresó al Ministerio de Relaciones Exteriores en 1919. Sus principales hitos diplomáticos fueron:
- 1924–1925: asesor de la Cancillería en el plebiscito de Tacna y Arica. Viajó al sur del país para investigar la documentación que sustentaba los intereses nacionales.
- 1925–1931: jefe del Archivo de Límites de la Cancillería. En 1926 publicó Historia de los límites del Perú y fue delegado peruano en el centenario del Congreso de Panamá.
- 1936: delegado permanente del Perú ante la Sociedad de las Naciones, en Ginebra.
- 1942–1944: ascendido a ministro plenipotenciario y luego a embajador.
- 1948: embajador del Perú en España.
- 1956–1957: senador por Lima y, desde febrero de 1957, presidente interino del Senado.
- 1958–1960: ministro de Relaciones Exteriores hasta el 15 de octubre de 1960. En ese período representó al Perú en las Asambleas Generales de las Naciones Unidas y en las reuniones de consulta de cancilleres americanos. En la de San José de Costa Rica (agosto de 1960) defendió el entendimiento entre Estados Unidos y Cuba.
Un vínculo directo con la Academia Diplomática
La relación de Porras con la formación diplomática es institucional. En 1957, apenas iniciadas las actividades de la ADP, dictó en ella el curso de Historia Diplomática del Perú. Al dejar la Cancillería, el 15 de octubre de 1960, su último acto fue tomar juramento a la primera promoción de la Academia, a la que llamó «jóvenes herederos de nuestra tradición». Esa promoción lleva hoy su nombre.
Esa concepción de la carrera diplomática, que combina archivo, cátedra y negociación, orienta la formación en la ADP, centro superior de formación e investigación del Ministerio de Relaciones Exteriores y única vía de acceso a la carrera diplomática. Desde su fundación en 1955, la Academia ha formado a más de 1200 diplomáticos.
La ceremonia continuó con el discurso de orden de la rectora de San Marcos y concluyó con la colocación de ofrendas florales en el Parque Raúl Porras Barrenechea.








